sábado, 16 de abril de 2016

Algo está pasando con Turaniana y La Ribera de La Algaida

Fue en 2008 cuando unas salvajes obras de ¡Acuamed!, con el visto bueno de todas las administraciones, abrieron en canal con una profunda zanja el corazón del yacimiento arqueológico de La Ribera de la Algaida, más conocido como Turaniana. De nada sirvió su catalogación como Bien de Interés Cultural, al mismo nivel que joyas a las que nadie osaría poner una mano encima como la Alhambra y la catedral de Sevilla. Como tampoco a su entorno, también de alto valor arqueológico y natural, pasto aún hoy de la más salvaje especulación inmobiliaria que ha sufrido España y Roquetas en particular.

Ese hecho desencadenó una respuesta ciudadana que vino a decir: ¡Turaniana existe! Sabiendo que la desinformación era nuestro principal enemigo y el mejor aliado de aquellos que solo ven el color verde dinero, también asentados aún con vara de mando municipal. Esa respuesta tomó el nombre de plataforma y como su nombre bien lo indica fue un punto de apoyo para construir nuevas iniciativas, nuevos movimientos, sobre este inmenso tesoro de más de 4.000 años de antigüedad que tenemos en Roquetas.

Han pasado los años y el olvido de las administraciones sigue incólume, pero no la respuesta ciudadana. Rebasando los límites del B.I.C. de Turaniana el tejido asociativo, los deportistas y profesionales concienciados han hecho de todo el ámbito de La Ribera de La Algaida un nuevo espacio de encuentro, aprendizaje y ocio sano. Hemos aprendido que además de restos de antiguas civilizaciones, nuestras charcas acogen especies protegidas y en peligro de aves únicas en Europa, además de una flora de iguales características.

Esto fue posible por dos aciertos que deberían haber marcado el camino: la reconversión de la Cañada Real de la Costa en un corredor verde solo para peatones y ciclistas, preservando el ecosistema de charcas y la ampliación del Deslinde de la zona marítimo terrestre pública hasta la carretera que rodea este ámbito. Lamentablemente esta hoja de ruta fue truncada por la beligerancia del alcalde Gabriel Amat y su equipo de gobierno del PP, que usando el dinero de todos los roqueteros logró anular dicho deslinde. Y por otro lado la falta de inversiones y mantenimiento de la Junta de Andalucía hizo el resto.

Pero algo parece estar cambiando entre los que ayer solo veían a La Ribera de la Algaida y a Turaniana como un solar a rellenar y urbanizar, eso sí: siempre hablando de parques de verdes prados, fuentes y edificios monumentales. La labor ininterrumpida del tejido asociativo en estos años, concienciando, realizando rutas, jornadas, propuestas y denuncias han logrado lo que es ya un éxito: que gran parte del pueblo de Roquetas haga suyo, quiera, valore, este paraje y comience a disfrutarlo cada fin de semana, cada día, con una simple caminata o en bicicleta.

En pocas semanas el los concejales del Ayuntamiento de Roquetas de Mar tendremos una ocasión de oro para rectificar el camino que un día se torció, y ahora si, todos juntos remar en la misma dirección. Desde IU Roquetas una vez más hemos solicitado que se restituya el amplio Deslinde del 2008, que la Junta declare la zona como humedal protegido y se implique en su gestión, y que todas las administraciones soliciten e inviertan el “1,5% Cultural” de Fomento para investigar, consolidar y construir el parque arqueológico que Turaniana merece ¿Algo está pasando? Yo creo que si.

sábado, 7 de noviembre de 2015

Tres medidas para evitar las retenciones en Roquetas

Mucho se ha escrito esta semana y mucho se hará sobre las retenciones a la salida de Roquetas. El detonante, claro, ha sido el enésimo desprendimiento de rocas sobre el Cañarete, antiguo tramo de la N340, que deja a cientos de miles de habitantes de la zona con la A7 como única vía de comunicación: y es ahí donde los problemas del nudo de Las Hortichuelas en la A7 y del modelo de ciudad y territorio que, tememos, se hacen desesperadamente evidentes.

Pero si a esto se suma cualquier tipo de accidente en la autovía, como de hecho ha pasado esta semana, la situación alcanza el nivel de aislamiento total para toda la comarca, con los consiguientes enormes perjuicios económicos y sociales que conocemos. Llegados a este punto cabe preguntarse si las retenciones son un problema en sí mismos o bien un síntoma de que algo va rematadamente mal en la políticas de movilidad y ordenación del territorio.

Hay que recordar lo que no se cansan de repetir cada día más expertos: construir más carreteras, más autovías, más carriles genéricos, más accesos solo hará que más gente coja el coche y las retenciones sigan aumentando. En este sentido declaraciones como las del subdelegado de Gobierno de Almería, deslizando que de estar abierta la Variante de Roquetas las retenciones serían menores, son de una temeridad y de una falta de respeto asombrosas. Por lo antes dicho, pero también porque dicho vial justamente descargaría más tráfico en uno de los puntos de mayores conflictos: la rotonda del Viapark.

Entonces, la primer medida, ya evidente, es que tenemos que reducir el número de vehículos que transitan entre Roquetas y Almería cada día. Y hay que decirlo: es un número excesivo no por gusto de los habitantes sino por la carencia de un sistema de transporte público metropolitano que estén a la altura de las expectativas. Hace falta un servicio que conecte de forma directa núcleos como Vícar, El Parador, Roquetas, La Urbanización, Aguadulce con Almería. Todos soñamos con un tren de Cercanías, pero mientras eso llega podemos pensar alternativas más accesibles para dar una alternativa al coche.

Aquí entra la segunda medida que viene a garantizar que el funcionamiento eficiente de un servicio de autobuses de tránsito rápido (BTR), algo al alcance de la mano de nuestras administraciones, sea una realidad: la disposición de carril de uso exclusivo para transporte público. Así, el Tercer Carril de la A7 entre Vícar y Viator es necesario rescatarlo no para alojar más coches, sino para destinarlo al tránsito de estos BTR. Y un paso más: hay que aprovechar el cierre y la problemática de la estabilidad de los taludes del Cañarete para repensar el uso de esta vía: es necesario comenzar a estudiar para esta vía, con las necesarias ampliaciones, una plataforma para algún tipo de vehículo lanzadera entre Aguadulce y la intermodal de Almería, además de carril bici y carril peatonal.

Para finalizar, entre muchas otras medidas, una tercera, quizás la más accesible: información. Si algo también está revelando esta crisis de movilidad es que los conductores y empresas de transporte carecen de información suficiente, en tiempo real, tanto en los medios de comunicación como en las mismas vías. Así, la instalación de paneles electrónicos, situados con suficiente antelación a los desvíos, deberían obligar a redirigir el tráfico para evitar que las retenciones se acrecienten. Por ejemplo, en el caso de Roquetas, desviando el flujo hacia los accesos de la A7 en Vícar, ya que el mayor trayecto se compensa evitando las demoras en el nudo de Las Hortichuelas.

Como nota final decir que estas medidas han sido propuestas repetidas veces en distintas administraciones, desde hace varios años y siempre han contado con la indiferencia de los gobernantes. Es quizás hora de abandonar las políticas cortoplacistas, las del corte de cintas, de la especulación, de la del fomento del vehículo particular y comenzar a apostar por una movilidad pública, colectiva y que empape el Planeamiento urbanístico y territorial de nuestro municipio.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Ganar también la Diputación: clave para la convergencia

En estos días de animado debate sobre la fórmula jurídica que deben adoptar las llamadas candidaturas ciudadanas es necesario recalcar uno de los principales efectos que tendrá la elección de alguna de las tres formas legales posibles: el cambio de gobierno de nuestra Diputación Provincial. Esto es así por el peculiar, y polémico, sistema de elección de los cargos que forman la Corporación provincial: un sistema indirecto que elige sus diputados entre los concejales electos de los distintos partidos judiciales.

Así cuando votamos en las municipales, votamos para dar forma a dos gobiernos: el local de nuestro Ayuntamiento y el provincial de la Diputación. Antes que nada, recordar que es cada vez mayoritaria la opinión de que las Diputaciones deben desaparecer como tales para transferir sus recursos a los ayuntamientos de municipios de menos de 20.000 habitantes. En esta línea está Izquierda Unida, que apuesta por la libre agrupación comarcal de los Ayuntamientos, reforzando la identidad histórica y cultural del interior de nuestra provincia.

Estas dos cuestiones, que deben ser abordadas y reformadas cuanto antes, son hoy, mal que nos pese, dos realidades que nos encontraremos el próximo 24 de mayo cuando nos toque escoger la papeleta y votar a alguna de las candidaturas que se presenten. Además de la opciones ideológicas, de programa o de confianza que utilizamos a la hora de decidir nuestro voto, esta vez tocará valorar a las candidaturas según la fórmula jurídica en la que se presenten. No es una cuestión menor, ya que una de ellas, hoy muy en boga, no permitirá sumar el voto para lograr el cambio en el gobierno de la Diputación: hablo de la Agrupación de electores.

En efecto, en su artículo 205, la Ley Electoral considera de forma independiente a cada una de las agrupaciones de electores, en cada partido judicial, por lo que no es posible agrupar los votos obtenidos por aquellas que hubieran presentado candidaturas en otros municipios del mismo partido judicial, a los efectos de la elección de diputados provinciales, y con ello las mayorías que pueden formar gobierno.

Las diputaciones provinciales hoy por hoy son las administraciones encargadas de dar asistencia a los municipios menores, la gran mayoría del interior de nuestra provincia, duramente castigados también por el paro pero a lo que se suman el envejecimiento de la población, el despoblamiento y el alto coste de sus servicios e infraestructuras, debido a su situación remota.

 Es necesario que la Diputación de Almería vuelva a contar con un gobierno que ponga en primer lugar a las personas y no a las cifras, reforzando los Servicios Sociales Comunitarios, gestionando las obras por sistema de Administración en vez de licitación, para poder generar más empleo en los pueblos, donde los vecinos y las personas que elijan como alcaldes sean los que manden sobre el gobierno provincial y no al revés, como ha sido hasta ahora.

Sé que esto puede sonar lejano a muchos vecinos que viven en las grandes ciudades pero apelo a su solidaridad y compromiso para con los demás, que viven en los pueblos que dan vida al interior de nuestra tierra. Y un apunte más: la gran parte de red de carreteras y senderos que nos permiten llegar a los lugares de mayor encanto de nuestra provincia, y que discurren por los paisajes más espectaculares, suelen ser competencia de la Diputación en cuanto a su construcción y mantenimiento.

También, y no hay que olvidarlo para finalizar, planea la sombra de la intervención de la autonomía local por parte de las diputaciones, amparadas por las nefastas leyes de Estabilidad presupuestaria y la de la Reforma Local, que permitirían a la administración provincial quitar competencias a los ayuntamientos y privatizar servicios a gran escala. Un gobierno nítidamente de izquierda en la Diputación es el mejor antídoto ante esto.
Por todo esto, apuesto y apostamos desde IU, por conformar candidaturas ciudadanas que escojan la fórmula jurídica de coalición electoral y no agrupación de electores. Unas coaliciones que no serán sumas de siglas, sino que se asentarán sobre las decisiones libres y soberanas de asambleas de vecinos y vecinas, con sus programas, códigos éticos y sistemas de elección por primarias abiertas que permitan la máxima participación, pero también el máximo control posterior a las personas que resulten elegidas. Tanto en los ayuntamientos como en la diputaciones.

El poder popular, la nueva política, necesita construir sobre bases sólidas y con garantías: tenemos en nuestra mano, y voto, cambiar unas administraciones como son las diputaciones hasta hoy tristemente señaladas en muchos casos por la opacidad, el enchufismo y el derroche. Es hora de sumar y cambiar.

domingo, 23 de marzo de 2014

Hospital y Variante: ¡Basta de engaños!

Con este lema, durante la campaña a las elecciones al parlamento andaluz del año 2012, ilustramos desde IU Roquetas dos cuestiones como son el futuro hospital de roquetas y la circunvalación, unidos por un triste engaño común: la forma de obtener los suelos necesarios para su construcción.

Es necesario recordarlo ya que dos años después sigue teniendo plena vigencia. Los que en su día engañaron a los agricultores con «haber ganado la lotería» con la reparcelación de Las Salinas, ocultando los costes de urbanización que deberían sufragar, hoy son los que vuelven a dar una vuelta de tuerca más, diciendo Digo donde dije Diego.
Porque hay que denunciar algo: al actual equipo de Gobierno le interesa, más que terminar las obras de la variante o iniciar el hospital, plantar la enésima lucha de desgaste con el Gobierno autonómico, y de paso, si puede, con los grupos municipales de la oposición. Especialmente con IU.

La campaña de Amat y de todo el PP de Roquetas pasa por lanzar la idea de que IU Roquetas no quiere «exigir» a la Consejería de Fomento y Vivienda que reinicie las obras de la autovía. Y también que no somos capaces de reclamar algo como el hospital, o cualquier otra inversión correspondiente a la Junta de Andalucía. Algo totalmente falso, que los hechos refutan por sí solos.

Muy por el contrario, por un sentido de responsabilidad, al asumir Izquierda Unida tareas de gobierno en la Junta de Andalucía, desde el IU Roquetas nos pusimos manos a la obra para trabajar y hacer avanzar proyectos hasta ahora bloqueados. La Variante ha sido uno de ellos con varias reuniones con la consejera y delegada, así como escritos remitidos. Y sobre todo: una postura interna y pública de seguir exigiendo la inversión, pese a todas las dificultades presupuestarias.

En IU Roquetas no nos hemos movido un ápice de lo que comenzamos a denunciar en 2010, con el inicio del expediente de la reparcelación de Las Salinas: que esta operación, junto con el PGOU aprobado en el año 2009, suponía una hipoteca en toda regla para el futuro de nuestro municipio y por ende, para el de nuestros hijos y futuros vecinos.

Haber vinculado la obtención de suelos para estas dos infraestructuras a una mega operación especulativa inmobiliaria como ha hecho el PP de Amat, con el inexplicable apoyo del anterior gobierno de la Junta de Andalucía, han supuesto cimentar, nunca mejor dicho, dos actuaciones de gran calado en arenas movedizas. De aquellos polvos estos lodos, podríamos decir.

Mención especial requiere el caso del hospital, que no solo tiene afectados sus suelos por la especulación, sino que la misma construcción va a ser financiada por un convenio urbanístico aún vigente con una promotora propiedad hasta hace poco de Miguel Rifá. A cambio de permitir la construcción de un nuevo centro comercial, frente al existente en Las Salinas y dos torres de viviendas de más de treinta plantas.

Ante el evidente fracaso de esta operación y después de años y años de sacar pecho por parte del PP sobre que el hospital lo harían ellos sin ayuda de la Junta, ahora, con la burbuja inmobiliaria pinchada y con el promotor investigado por un presunto delito fiscal de más de 100 millones de euros, ahora es cuando el PP pasa a exigir la construcción a la Consejería de Salud.

Hoy urge, y así lo entendimos desde el principio desde IU Roquetas, dar la vuelta completamente a la situación urbanística plasmada en el PGOU. Debemos desvincular los suelos de estas dos vitales infraestructuras de esa ruina que está llamada a ser la urbanización de Las Salinas. Es justicia con los propietarios afectados, pero también con nuestra ciudad, que debe crecer en base a lo público, a las correctas inversiones municipales y autonómicas, y no sobre los intereses especulativos de unos pocos.

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Ni “in” ni “e”: Migrante


Con motivo del Día Internacional del Migrante que se celebra hoy, 18 de diciembre, como migrante que soy, me gustaría dedicar este artículo a los millones de personas que como yo un día tuvimos que dejar nuestra tierra de origen.
Soy nieto de un campesino bielorruso que escapando de los horrores de una guerra allá por el 1914 llegó a una colonia de Eslavos que florecía, con duro trabajo, en el norte de la Argentina. Soy hijo además de una soriana, que partió a reunirse con su padre, mi abuelo materno, a esa misma tierra a la que había emigrado para montar un negocio y así garantizar un futuro a sus hijas, ya en Buenos Aires.
Soy migrante, que ya hace una década, emprendió el camino inverso que mis abuelos y mi madre, con las mismas esperanzas e ilusiones que ellos. Y con los mismos miedos. Y compartiendo, por fortuna, la misma valoración de la tierra de acogida: una alegría inmensa, más allá de las adversidades y del duro esfuerzo, por cómo nos recibía nuestro nuevo hogar.
Y quizás mis hijos, roqueteros de nacimiento, algún día deban emprender también el camino como ya lo han hecho los hijos de amigos y vecinos de nuestro pueblo. Nuestro pueblo, Roquetas y Almería toda, no olvidarlo, formada por una población migrante en todas las variables de esta palabra.
Vienen estas reflexiones a que quizás sea hora de ver a las migraciones como lo que han sido siempre en la historia de la humanidad: algo usual y sobre lo que es fútil oponer resistencia alguna. Tanto para los gobiernos y clases dominantes, que se empeñan en levantar vallas cada vez más mortales, como para los mismos migrantes, suavizando y relativizando, en todo lo posible, ese dolor y miedo al partir.
Soy ejemplo de una rama familiar en continua migración, con lo cual la clasificación de inmigrante o emigrante se confunde y está bien que sea así. Nuestra patria comienza a ser el mundo entero, como millones de sudamericanos, africanos, asiáticos que hoy se mueven, a costa muchas veces de su propia vida, por el globo buscando simplemente un trabajo.
En toda la polémica y campañas contra el migrante se esconde el rechazo al pobre, al trabajador, es decir, una lucha de clases. En un mundo donde el dinero ya circula y salta fronteras sin obstáculo alguno es normal que desde la clase trabajadora hagamos lo mismo. Y debería ser un derecho, con todas las garantías de seguridad, y no una dádiva que hay que mendigar.
En este día brindo porque entre toda la clase trabajadora nos reconozcamos como migrantes, pasados, presentes y muy probablemente futuros, para evitar así entrar en el juego que algunos abonan con la idiota xenofobia o desde el reparto de unos puestos de trabajo que ellos mismos, desde el capitalismo más feroz, se empeñan en destruir y pauperizar.

domingo, 13 de octubre de 2013

Es hora de invertir en los parques de las barriadas


“Exijamos una mayor igualdad en la inversión del dinero de nuestros impuestos, del que pagamos no sin gran esfuerzo los trabajadores, para que el mismo se invierta con criterios de igualdad territorial dentro de nuestro municipio. Necesitamos equipamientos públicos de cercanía.”

domingo, 22 de septiembre de 2013

Sobre el Día sin coche en Roquetas


Lo que ha sido un éxito de participación de ciclistas se ha visto empañado por una mala organización del equipo de gobierno. Los peatones han sido desalojados, los coches apenas molestados y el tráfico de bicis siempre tutelado.

Antes que nada dejar claro que la de hoy ha sido una de las marchas ciclistas más multitudinarias en Roquetas. Y es una alegría que así sea ya que revela la gran afición ciclista que existe en nuestro municipio, en gran parte producto de una labor de concienciación de años atrás de colectivos deportivos, ciclistas y ecologistas. Hacen falta más días sin coche en Roquetas, y si me apuran: al menos uno al mes.
Esta  marcha del día de hoy, sin embargo, ha estado empañada por la deficiente planificación y nula organización desarrollada por el equipo de gobierno del PP. Cabe reseñar la inmensa labor que han desarrollado los agentes de la Policía Local y Protección Civil intentando atender el elevado volumen de la masa ciclista, evidentemente desbordados al no haber sido correctamente planificados por los responsables políticos.
Sospecho que detrás de estos fallos se encuentra una masiva convocatoria llevada a cabo por el área de Gestión de la Ciudad en todos los centros educativos; buscando solo un número elevado de participantes que vender a la prensa, sin acompañar tal cosa con la disposición de medios necesarios para garantizar su buen desarrollo. Tampoco está de más preguntarse porque nadie del equipo de gobierno ha sacado su bici del trastero y se ha sumado a la marcha: quizás habrían sabido rectificar a tiempo y evitar algunos momentos complicados.
Los comentarios durante la marcha, en la que participé como un vecino más, en mi bici de paseo junto a mi hijo mayor, no podían ser más desalentadores. Paradas constantes de larga duración, algunas de más de diez minutos, conflictos con los peatones y no pocos choques entre ciclistas debido al apelotonamiento, que creo que han desalentado a más de uno cuando el efecto de estas marchas debería ser el contrario.
En primer lugar ha llamado la atención que al circular por calles estrechas no se haya tenido la previsión, como se hace con todas las procesiones religiosas, de evitar el aparcamiento de vehículos. Esto revela el primer fallo en la planificación.
Después: elegir el paseo marítimo como vía para una masa de este volumen de ciclistas ha sido un error: el carril bici existente no tiene capacidad para un caudal como este de bicicletas y por ende hubo que ocupar la zona reservada a los peatones produciendo los primeros conflictos con las personas que paseaban a esas horas. Algo completamente contradictorio con los objetivos de esta jornada como es que las bicis y los peatones ganen espacios a los coches, y no que estos dos entren en conflicto.
La elección correcta, tanto por seguridad como por coherencia con el objetivo del día sin coches habría sido utilizar la Av. Del Perú. Esto habría aportado  no solo mayor fluidez y comodidad a la marcha, sino que habría transformado, al menos por unas horas, una vía famosa por su alta velocidad de tráfico y peligrosidad, en una vía dedicada al completo a la bici y los peatones.
Pero si en el segundo tramo, ya si circulando por todo el ancho de Av. Reino de España, estas carencias deberían haber quedado atrás la realidad es que el tratamiento de la bici como un tráfico de segunda persiste. Una vez más la falta de planificación, que habría pasado por cerrar todas las vías transversales y rotondas previamente al tráfico a motor, ha propiciado nuevamente parones en la marcha. Lo que sumado al constante sonar de las sirenas de las patrullas policiales daban la sensación de ir “molestando” y haciendo algo peligroso, cuando repito, el objetivo de esta jornada era completamente el contrario: dar normalidad al circular en bici por las calles.
Para finalizar solo un apunte: al culminar esta marcha habría sido todo un detalle por parte de los catorce concejales liberado del PP el haber dispuesto con suficiente antelación unas mesas con simples botellines de agua fresca y fruta, para que los ciclistas, sobre todo niños, y en un día de bastante calor, pudieran haberse rehidratado de forma correcta y sana. Solo dos mesas con refrescos azucarados, montados a toda prisa frente a la mirada de solo un par de concejales de gobierno, ante una multitud agotada y sedienta, ha deslucido una jornada que debería haber celebrado los hábitos saludables y otro tipo de movilidad. Una movilidad que no va pidiéndole permiso al coche ni acorralando a los peatones.