domingo, 22 de septiembre de 2013

Sobre el Día sin coche en Roquetas


Lo que ha sido un éxito de participación de ciclistas se ha visto empañado por una mala organización del equipo de gobierno. Los peatones han sido desalojados, los coches apenas molestados y el tráfico de bicis siempre tutelado.

Antes que nada dejar claro que la de hoy ha sido una de las marchas ciclistas más multitudinarias en Roquetas. Y es una alegría que así sea ya que revela la gran afición ciclista que existe en nuestro municipio, en gran parte producto de una labor de concienciación de años atrás de colectivos deportivos, ciclistas y ecologistas. Hacen falta más días sin coche en Roquetas, y si me apuran: al menos uno al mes.
Esta  marcha del día de hoy, sin embargo, ha estado empañada por la deficiente planificación y nula organización desarrollada por el equipo de gobierno del PP. Cabe reseñar la inmensa labor que han desarrollado los agentes de la Policía Local y Protección Civil intentando atender el elevado volumen de la masa ciclista, evidentemente desbordados al no haber sido correctamente planificados por los responsables políticos.
Sospecho que detrás de estos fallos se encuentra una masiva convocatoria llevada a cabo por el área de Gestión de la Ciudad en todos los centros educativos; buscando solo un número elevado de participantes que vender a la prensa, sin acompañar tal cosa con la disposición de medios necesarios para garantizar su buen desarrollo. Tampoco está de más preguntarse porque nadie del equipo de gobierno ha sacado su bici del trastero y se ha sumado a la marcha: quizás habrían sabido rectificar a tiempo y evitar algunos momentos complicados.
Los comentarios durante la marcha, en la que participé como un vecino más, en mi bici de paseo junto a mi hijo mayor, no podían ser más desalentadores. Paradas constantes de larga duración, algunas de más de diez minutos, conflictos con los peatones y no pocos choques entre ciclistas debido al apelotonamiento, que creo que han desalentado a más de uno cuando el efecto de estas marchas debería ser el contrario.
En primer lugar ha llamado la atención que al circular por calles estrechas no se haya tenido la previsión, como se hace con todas las procesiones religiosas, de evitar el aparcamiento de vehículos. Esto revela el primer fallo en la planificación.
Después: elegir el paseo marítimo como vía para una masa de este volumen de ciclistas ha sido un error: el carril bici existente no tiene capacidad para un caudal como este de bicicletas y por ende hubo que ocupar la zona reservada a los peatones produciendo los primeros conflictos con las personas que paseaban a esas horas. Algo completamente contradictorio con los objetivos de esta jornada como es que las bicis y los peatones ganen espacios a los coches, y no que estos dos entren en conflicto.
La elección correcta, tanto por seguridad como por coherencia con el objetivo del día sin coches habría sido utilizar la Av. Del Perú. Esto habría aportado  no solo mayor fluidez y comodidad a la marcha, sino que habría transformado, al menos por unas horas, una vía famosa por su alta velocidad de tráfico y peligrosidad, en una vía dedicada al completo a la bici y los peatones.
Pero si en el segundo tramo, ya si circulando por todo el ancho de Av. Reino de España, estas carencias deberían haber quedado atrás la realidad es que el tratamiento de la bici como un tráfico de segunda persiste. Una vez más la falta de planificación, que habría pasado por cerrar todas las vías transversales y rotondas previamente al tráfico a motor, ha propiciado nuevamente parones en la marcha. Lo que sumado al constante sonar de las sirenas de las patrullas policiales daban la sensación de ir “molestando” y haciendo algo peligroso, cuando repito, el objetivo de esta jornada era completamente el contrario: dar normalidad al circular en bici por las calles.
Para finalizar solo un apunte: al culminar esta marcha habría sido todo un detalle por parte de los catorce concejales liberado del PP el haber dispuesto con suficiente antelación unas mesas con simples botellines de agua fresca y fruta, para que los ciclistas, sobre todo niños, y en un día de bastante calor, pudieran haberse rehidratado de forma correcta y sana. Solo dos mesas con refrescos azucarados, montados a toda prisa frente a la mirada de solo un par de concejales de gobierno, ante una multitud agotada y sedienta, ha deslucido una jornada que debería haber celebrado los hábitos saludables y otro tipo de movilidad. Una movilidad que no va pidiéndole permiso al coche ni acorralando a los peatones.

1 comentario:

  1. Yo solamente puedo opinar de el cruce frente al Auditorio, ya que no he podido asistir al evento pero sí me encontraba en ese momento esperando para ver el paso de los ciclistas. Cuando ayer sentí curiosidad por ver el recorrido simplemente "aluciné" cuando vi que el recorrido discurría por el paseo marítimo, obviamente , cualquier vecino de Roquetas que suela pasear por esa zona un fin de semana por la mañana tiene claro que hay bastante afluencia de gente, mucho más que de vehículos por la Avenida del Perú. Esta avenida cuenta con numerosas calles transversales que permitirían que los vehículos se desviaran a la Avenida de Roquetas sin ningún problema para el tráfico a motor.
    Claramente, el que haya habido momentos de conflictos va contra todo lo que perseguimos los que nos movemos con bici y con coche , que sería una convivencia tranquila en una ciudad que cuenta con unas características idóneas para los desplazamientos en dos ruedas.
    En cuanto al cruce del Auditorio, he visto como llegaba el coche de Policía Local que abría la comitiva y cuatro ciclistas, 2 de locales y 2 de protección civil. Han detenido en un principio el tráfico de vehículos pero para mi sorpresa han comenzado a detener a los ciclistas que venían 1 minuto por detrás mientras que han seguido dando paso a los vehículos. En ese momento me he dado cuenta que querían agrupar a los ciclistas, una opción que no tendría porque ser mala si la diferencia entre los primeros y los últimos fuera enorme ,cosa que no creo que fuera el caso, o bien si el tráfico de vehículos fuera elevado y estuviera provocando situaciones de peligro...pero nada de eso sucedía, desde la Avenida Unión Europea no han cruzado más de 2 vehículos y no creo que hayan girado hacia el Plaza más de 20 vehículos durante todo el rato que han estado detenidos los ciclistas (entre 5 y 10 minutos). Este parón ha provocado que en la primera fila se fuera colocando niños rebasando al vehículo policial, una primera Línea de parrilla de unos 20 ó 30 chavales que estaban subidos por la acera, mediana y entre el coche y la moto policial, un desbarajuste en el que la policía ha tenido que hacer uso de la megafonía para advertir que no podían rebasar a los vehículos.
    Resumiendo, me ha parecido un "sinsentido" lo que he visto desde el punto de vista organizativo, con unos medios desbordados a los que quizá les ha faltado, una vez que habían cometido el error de detener la comitiva, de plantarse delante de esos chavales y dejar que el vehículo policial cogiera unos metros de ventaja para circular con seguridad, creo que los mismos policías que marchaban en el coche han estado preocupados en ese momento con la posibilidad de que se produjera un accidente.
    Puedo parecer un vecino con ganas de quejarse pero la verdad es que es la típica situación en la que se ve como un acontecimiento lúdico o deportivo se puede convertir en todo lo contrario por no adoptar unas normas básicas de seguridad.
    Una pena pero espero que los niños y niñas lo hayan pasado bien y no se hayan dado cuenta de esas situaciones

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