miércoles, 12 de noviembre de 2014

Ganar también la Diputación: clave para la convergencia

En estos días de animado debate sobre la fórmula jurídica que deben adoptar las llamadas candidaturas ciudadanas es necesario recalcar uno de los principales efectos que tendrá la elección de alguna de las tres formas legales posibles: el cambio de gobierno de nuestra Diputación Provincial. Esto es así por el peculiar, y polémico, sistema de elección de los cargos que forman la Corporación provincial: un sistema indirecto que elige sus diputados entre los concejales electos de los distintos partidos judiciales.

Así cuando votamos en las municipales, votamos para dar forma a dos gobiernos: el local de nuestro Ayuntamiento y el provincial de la Diputación. Antes que nada, recordar que es cada vez mayoritaria la opinión de que las Diputaciones deben desaparecer como tales para transferir sus recursos a los ayuntamientos de municipios de menos de 20.000 habitantes. En esta línea está Izquierda Unida, que apuesta por la libre agrupación comarcal de los Ayuntamientos, reforzando la identidad histórica y cultural del interior de nuestra provincia.

Estas dos cuestiones, que deben ser abordadas y reformadas cuanto antes, son hoy, mal que nos pese, dos realidades que nos encontraremos el próximo 24 de mayo cuando nos toque escoger la papeleta y votar a alguna de las candidaturas que se presenten. Además de la opciones ideológicas, de programa o de confianza que utilizamos a la hora de decidir nuestro voto, esta vez tocará valorar a las candidaturas según la fórmula jurídica en la que se presenten. No es una cuestión menor, ya que una de ellas, hoy muy en boga, no permitirá sumar el voto para lograr el cambio en el gobierno de la Diputación: hablo de la Agrupación de electores.

En efecto, en su artículo 205, la Ley Electoral considera de forma independiente a cada una de las agrupaciones de electores, en cada partido judicial, por lo que no es posible agrupar los votos obtenidos por aquellas que hubieran presentado candidaturas en otros municipios del mismo partido judicial, a los efectos de la elección de diputados provinciales, y con ello las mayorías que pueden formar gobierno.

Las diputaciones provinciales hoy por hoy son las administraciones encargadas de dar asistencia a los municipios menores, la gran mayoría del interior de nuestra provincia, duramente castigados también por el paro pero a lo que se suman el envejecimiento de la población, el despoblamiento y el alto coste de sus servicios e infraestructuras, debido a su situación remota.

 Es necesario que la Diputación de Almería vuelva a contar con un gobierno que ponga en primer lugar a las personas y no a las cifras, reforzando los Servicios Sociales Comunitarios, gestionando las obras por sistema de Administración en vez de licitación, para poder generar más empleo en los pueblos, donde los vecinos y las personas que elijan como alcaldes sean los que manden sobre el gobierno provincial y no al revés, como ha sido hasta ahora.

Sé que esto puede sonar lejano a muchos vecinos que viven en las grandes ciudades pero apelo a su solidaridad y compromiso para con los demás, que viven en los pueblos que dan vida al interior de nuestra tierra. Y un apunte más: la gran parte de red de carreteras y senderos que nos permiten llegar a los lugares de mayor encanto de nuestra provincia, y que discurren por los paisajes más espectaculares, suelen ser competencia de la Diputación en cuanto a su construcción y mantenimiento.

También, y no hay que olvidarlo para finalizar, planea la sombra de la intervención de la autonomía local por parte de las diputaciones, amparadas por las nefastas leyes de Estabilidad presupuestaria y la de la Reforma Local, que permitirían a la administración provincial quitar competencias a los ayuntamientos y privatizar servicios a gran escala. Un gobierno nítidamente de izquierda en la Diputación es el mejor antídoto ante esto.
Por todo esto, apuesto y apostamos desde IU, por conformar candidaturas ciudadanas que escojan la fórmula jurídica de coalición electoral y no agrupación de electores. Unas coaliciones que no serán sumas de siglas, sino que se asentarán sobre las decisiones libres y soberanas de asambleas de vecinos y vecinas, con sus programas, códigos éticos y sistemas de elección por primarias abiertas que permitan la máxima participación, pero también el máximo control posterior a las personas que resulten elegidas. Tanto en los ayuntamientos como en la diputaciones.

El poder popular, la nueva política, necesita construir sobre bases sólidas y con garantías: tenemos en nuestra mano, y voto, cambiar unas administraciones como son las diputaciones hasta hoy tristemente señaladas en muchos casos por la opacidad, el enchufismo y el derroche. Es hora de sumar y cambiar.

domingo, 23 de marzo de 2014

Hospital y Variante: ¡Basta de engaños!

Con este lema, durante la campaña a las elecciones al parlamento andaluz del año 2012, ilustramos desde IU Roquetas dos cuestiones como son el futuro hospital de roquetas y la circunvalación, unidos por un triste engaño común: la forma de obtener los suelos necesarios para su construcción.

Es necesario recordarlo ya que dos años después sigue teniendo plena vigencia. Los que en su día engañaron a los agricultores con «haber ganado la lotería» con la reparcelación de Las Salinas, ocultando los costes de urbanización que deberían sufragar, hoy son los que vuelven a dar una vuelta de tuerca más, diciendo Digo donde dije Diego.
Porque hay que denunciar algo: al actual equipo de Gobierno le interesa, más que terminar las obras de la variante o iniciar el hospital, plantar la enésima lucha de desgaste con el Gobierno autonómico, y de paso, si puede, con los grupos municipales de la oposición. Especialmente con IU.

La campaña de Amat y de todo el PP de Roquetas pasa por lanzar la idea de que IU Roquetas no quiere «exigir» a la Consejería de Fomento y Vivienda que reinicie las obras de la autovía. Y también que no somos capaces de reclamar algo como el hospital, o cualquier otra inversión correspondiente a la Junta de Andalucía. Algo totalmente falso, que los hechos refutan por sí solos.

Muy por el contrario, por un sentido de responsabilidad, al asumir Izquierda Unida tareas de gobierno en la Junta de Andalucía, desde el IU Roquetas nos pusimos manos a la obra para trabajar y hacer avanzar proyectos hasta ahora bloqueados. La Variante ha sido uno de ellos con varias reuniones con la consejera y delegada, así como escritos remitidos. Y sobre todo: una postura interna y pública de seguir exigiendo la inversión, pese a todas las dificultades presupuestarias.

En IU Roquetas no nos hemos movido un ápice de lo que comenzamos a denunciar en 2010, con el inicio del expediente de la reparcelación de Las Salinas: que esta operación, junto con el PGOU aprobado en el año 2009, suponía una hipoteca en toda regla para el futuro de nuestro municipio y por ende, para el de nuestros hijos y futuros vecinos.

Haber vinculado la obtención de suelos para estas dos infraestructuras a una mega operación especulativa inmobiliaria como ha hecho el PP de Amat, con el inexplicable apoyo del anterior gobierno de la Junta de Andalucía, han supuesto cimentar, nunca mejor dicho, dos actuaciones de gran calado en arenas movedizas. De aquellos polvos estos lodos, podríamos decir.

Mención especial requiere el caso del hospital, que no solo tiene afectados sus suelos por la especulación, sino que la misma construcción va a ser financiada por un convenio urbanístico aún vigente con una promotora propiedad hasta hace poco de Miguel Rifá. A cambio de permitir la construcción de un nuevo centro comercial, frente al existente en Las Salinas y dos torres de viviendas de más de treinta plantas.

Ante el evidente fracaso de esta operación y después de años y años de sacar pecho por parte del PP sobre que el hospital lo harían ellos sin ayuda de la Junta, ahora, con la burbuja inmobiliaria pinchada y con el promotor investigado por un presunto delito fiscal de más de 100 millones de euros, ahora es cuando el PP pasa a exigir la construcción a la Consejería de Salud.

Hoy urge, y así lo entendimos desde el principio desde IU Roquetas, dar la vuelta completamente a la situación urbanística plasmada en el PGOU. Debemos desvincular los suelos de estas dos vitales infraestructuras de esa ruina que está llamada a ser la urbanización de Las Salinas. Es justicia con los propietarios afectados, pero también con nuestra ciudad, que debe crecer en base a lo público, a las correctas inversiones municipales y autonómicas, y no sobre los intereses especulativos de unos pocos.